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KÉNOSIS

Kénosis es vaciamiento. Jesús llevó a cabo su kénosis para adquirir y vivir totalmente como ser humano. Nació de mujer, fue niño y fue hombre. Esa fue la voluntad de Dios como mensaje para que nos diéramos cuenta de que la salvación está en este mundo, al que hay que hacer frente con humanidad plena y sin miedo, pues ni siquiera la muerte puede vencer al amor.

La vía del sacrificio fue descartada por Jesús: "Misericordia quiero y no sacrificios". Por lo tanto no hay vía ascética independiente que nos lleve a Dios. La vía mística es el núcleo del cristianismo, pues su origen está precisamente en ese encuentro místico previo con Dios que advertimos como presencia de amor en nosotros... la "gracia"... Todo ascetismo derivado de ese encuentro místico es consecuencia y va unido de manera inseparable a la vía mística.

Lamentablemente la presencia pública de la Iglesia ostenta un marcado enfoque de jerarquía de poder. La causa no está unicamente en los religiosos sino en los cristianos de base que no aceptamos ser corresponsables en el camino hacia el Reino. Optamos por la comodidad del clericalismo que considera a los religiosos como de rango superior en la cuestión de Dios. Olvidamos que, si la encarnación es la esencia del cristianismo (como remarcaba santo Tomás), y el Espíritu habita en nosotros (como recordaba san Pablo), ya no hay sumos sacerdotes que deban actuar como intermediarios entre Dios y nosotros. Quizás ese miedo a perder el poder fue el motivo de Caifás, sumo sacerdote, para buscar la muerte de Jesús...

La Iglesia, como comunidad de todos los cristianos, quizás debería someterse a una kénosis general. Reflexionar y quizás transformar las altas estructuras de poder en bajas estructuras de humanidad. 

Grupo laical DIÁLOGOS EN LA LÍNEA

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