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CORAJE DE FUTURO

Domingo 12º del tiempo ordinario

Evangelio Mt 10,26-33

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que escuchéis al oído pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo… 


Para meditar:

En psicología decían que el miedo es una confusión o pérdida de la confianza en sí mismo ante un peligro presente o futuro. Es una sensación muy humana dada nuestra limitación para responder a dificultades y problemas que nos llegan. Los relatos evangélicos dejan entrever la oscuridad y el temblor de Jesús ante su muerte injusta. Son bien destacados los miedos de sus primeros discípulos ante los fracasos, desamparos y excomunión por parte de sus correligionarios judíos.

Es natural que también nosotros cristianos muchas veces tengamos esa sensación que llamamos miedo. No solo ante nuestras deficiencias físicas, psicológicas y morales. También al vernos incomprendidos e incluso rechazados por el indiferentismo e incluso por aversión explícita de algunos contra la religión cristiana.

El miedo que nos paraliza cambia de signo cuando tenemos confianza para mirar el presente con serenidad y coraje para dar un nuevo paso hacia el porvenir. Lamentablemente esa confianza no brota de una imagen de la divinidad fabricada por nosotros que, lejos de liberarnos de culpabilidades y miedos, agrava la situación. Pero la palabra que nos llega este domingo habla de ese misterio que llamamos Dios como Presencia de amor que nunca nos abandona: “El Señor es mi fuerte defensor”, “en Jesucristo la benevolencia y el don o presencia gratuita de Dios desbordan sobre todos”; “hasta los cabellos de vuestra cabeza están cuidados por esa Presencia”. La reciente visita de León XIV ha sido un aire oxigenante para esa confianza.  

Jesús Espeja y el Grupo DL