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COMO EJERCER LA LIBERTAD

Domingo 16 º de tiempo ordinario

Evangelio Mt 13, 24-43: El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña.Y los criados sugirieron al amo: ¿Quieres que vayamos a arrancarla? Dejadlos crecer juntos hasta la siega.

Para meditar

Los humanos hemos sido puestos en manos de nuestra propia decisión. O actuamos con libertad o no crecemos como personas. La libertad es el signo de la imagen divina en nosotros. Para que la persona sea libre se la puede acompañar y ayudar, pero nunca suplir o anular. Perspectiva decisiva para la educación, para la convivencia ciudadana y para el dialogo entre distintas creencias religiosas.

Pero en el corazón humano también brotan las malas hierbas: deseo de protagonismo y ambición de poder que fácilmente contagian el ejercicio de nuestra libertad haciendo imposible la libertad de los otros. La fiebre posesiva de unos impide que otros posean lo necesario para vivir y decidir como personas. El fanatismo de quienes se creen únicos poseedores de la verdad, hace imposibles la libertad religiosa y el diálogo en el camino de todos hacia la verdad completa.

Según el evangelio que hemos escuchado, mientras la humanidad camina en el tiempo, el grito de libertad y el egoísmo habitan el mismo campo del corazón humano ¿Cómo ejercer la libertad superando el contagio de la mala hierba? Solo desde el amor crecen las alas de la libertad. Cuando entiendo que también el otro está habitado por esa misma Presencia de amor que me hace libre, ejerceré mi libertad haciendo posible la libertad del otro. Siguiendo a Jesús, abandonando mis ansias ridículas de protagonismo y mi ambición absurda de poder.

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Grupo laical dominico DL - Caleruega