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LA VERDAD SE PRUEBA EN LA PRACTICA

Domingo 26ª del tiempo ordinario.

La verdad se prueba en la práctica.

Evangelio según san Mateo 21, 28-32.- En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”. Él le contestó: “No quiero». Pero después se arrepintió y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: “Voy, señor”. Pero no fue. ¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?». Contestaron: «El primero». Jesús les dijo: «En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis».

Para meditar:

Hay quienes desde su conciencia tratan de ser honrados y no quieren saber nada de las prácticas religiosas. Quizás han percibido que algunos adornados con escapularios y asiduos a cumplimientos rituales, a la hora de la verdad siguen cerrados en su campo y obsesionados por mantener la fachada. Es lo que es lo que veía y lamentaba Jesús de Nazaret en algunas autoridades religiosas de su pueblo judío.

En tiempos pasados vivimos en la sociedad española una oficialidad de la Iglesia. Y aparecer ante los demás como muy devotos y cercanos al clero, era carta de recomendación. Hoy algunos pueden reaccionar en contra de dicha oficialidad, obsesionados de que la Iglesia pase del monopolio al expolio, y negando a los mismos cristianos el derecho a la libertad religiosa. Pero también puede haber bautizados que reduzcan el cristianismo a mantener insignias y manifestaciones públicas de religiosidad, olvidando que ante todo y finalmente la fe cristiana demuestra su verdad no en las formas, sino en una conducta práctica inspirada en el amor que en situaciones injustas se hace compromiso por incluir a los excluidos.

El Evangelio es una llamada profética en la situación social que hoy estamos viviendo. La fe cristiana no se reduce a una teoría que debemos meter a presión en todos. Se trata de una conducta práctica en el día a día que puede seducir a los demás. Debemos aceptar que tenemos incoherencias y fallos; y que muchas veces decimos sí de palabra, pero luego en la práctica seguimos cerrados en nuestro individualismo... ¿Como arreglamos esto?: Tratemos de no olvidar que la fe cristiana solo vive de verdad en la conversión al Evangelio en cada instante, y esa verdad no solo se prueba en el templo, sino sobre todo en nuestra conducta práctica cotidiana.   

Grupo laical dominico "Diálogos en la Línea"

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